Lectoescritura

Las letras de lija: Material por excelencia en el proceso de lectoescritura

El niño aprende mediante los sentidos. Es necesario porque de este modo comprende el mundo que le rodea de una forma tangible, concreta y presente.

Los materiales utilizados en el Método Montessori ofrecen la posibilidad de explotar al máximo los siete sentidos (Si, son 7, incluyendo el sentido del sistema vestibular o del movimiento y el sentido  propioceptivo).

Las conocidas fichas u hojas de trabajo presentadas en la educación tradicional son “asensoriales” por llamarlas de algún modo y carentes de calidez. Noo tiene temperatura, ni peso, ni textura, ni volumen. Son sosas para los sentidos y rígidas para la activación cerebral.

Encontramos entonces, un material didáctico que por excelencia debería estar incluido en toda actividad docente que quiera iniciar o reforzar un proceso de lectoescritura que verdaderamente conecte al niño con cada letra y su sonido (fonema), active los sentidos y al mismo tiempo diversas áreas cerebrales, y sobre todo permita de forma natural dos cosas: El movimiento y el aprendizaje libre y “curioso”:

LAS LETRAS DE LIJA

¿Qué son?

Es un material Montessori situado en el área de lenguaje. Consiste en unas tablillas de madera de aproximadamente 15 x 20 cm. sobre las que aparecen las letras del alfabeto con polvo de lija, textura rugosa similar a la lija o arena.  Es por esa razón que el trazo de las letras resalta mucho al tacto.

El fondo de las tablillas se presenta de la siguiente manera:

Las vocales sobre azul.

Las consonantes suelen ir sobre un fondo rosa.

Las consonantes dobles sobre un fondo verde.

Créditos: https://www.unamamanovata.com/

Pueden adquirirse en el mercado en diversos formatos y precios. Pero si deseas saber cómo elaborar tus propias letras de lija DIY («Do it yourself») te comparto el siguiente tutorial donde además encontrarás los moldes imprimibles en cursiva.

http://www.creciendoconmontessori.com/2019/03/tutorial-letras-de-lija-montessori-diy.html

En estos archivos podrás descargar los moldes en imprenta

Esta actividad se desarrolla en niños a partir de 3 años y se empieza mostrando solo tres de las letras de lija que sean completamente diferentes en sonido.

Es importante haber interiorizado previamente los sonidos de las letras (fonemas). Este proceso puede acompañarse con objetos miniatura para manipular o imágenes para reforzar el aprendizaje.

¿Cómo se usan?

Una vez escogido el grupo de 3 letras para trabajar, con movimientos lentos y cuidadosos se toma la primera tablilla.

-“Te voy a enseñar cómo se escribe el sonido mmmm”

Pasamos nuestros dedos índice y medio por la lija. Después hacemos el sonido /m/  (no decimos el nombre de la letra (“eme”) si no que sólo hacemos su sonido «mmm») y lo repetimos 3 veces.

Después invitamos al niño a que lo repita otras tres veces. Al mismo tiempo que lo va trazando irá repitiendo el fonema de la letra.

Una vez hecho esto, acomodamos la tablilla en la parte superior y continuaremos con el mismo proceso con la segunda y tercera tablilla.  

Así, se van introduciendo grupos de letras, de tres en tres.  Debemos asegurarnos de que el niño ha asimilado un grupo para pasar al siguiente. Cuando observamos que una letra se le ha dificultado podemos incluirla en otro grupo con dos letras nuevas.

Depende de cada niño, generalmente, en un mes y medio suelen conocer la forma de todas las letras y sus sonidos.

Extensiones

Una vez que el niño controla las letras de lija puede empezar a practicar su escritura en una bandeja de trazos. Así, no necesitará el desarrollo motriz fino que requiere de gran precisión y destreza muscular para tomar un lápiz y poder escribir en una hoja.

Al principio se puede usar la bandeja de trazos para el dibujo sensorial libre. Luego se pueden incluir tablillas de lija con trazos bases antes de proseguir con las letras, incluso también existen para trabajar la grafía de los números.

Del mismo modo, el instrumento de dibujo es progresivo comenzando por los dedos. Se ofrece luego una brocha o pincel, hasta llegar a un palillo que emule el agarre de un lápiz.

Si no se puede adquirir una bandeja sensorial prediseñada, puede elaborarse con una charola o un recipiente contenedor e ir alternando el material sensorial para obtener la mayor cantidad de experiencias táctiles posibles. Puede utilizarse harina, arroz, fécula de maíz, arena, piedritas, semillas finas como las de chia, etc.

Pero ¿Se debe iniciar el proceso de lectoescritura a tan temprana edad?

Para dar respuesta a ello, te invito a escuchar el siguiente podcast en donde se pondrán bajo la lupa las propuestas de diferentes enfoques pedagógicos.

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